Pacha Terán
Candidata a la Vicepresidencia de la República por Unidad Popular.
Pacha Lucía Terán Pineda es una destacada líder indígena y activista ecuatoriana, reconocida por su compromiso con la defensa de los derechos campesinos, la soberanía alimentaria y la gestión sostenible de los recursos naturales. Nacida en la comunidad de Peguche, Otavalo, en la provincia de Imbabura, es miembro de la nacionalidad kichwa.
Desde sus inicios como artesana, comerciante y agricultora, Pacha Terán ha construido un perfil de liderazgo que refleja su compromiso con el fortalecimiento de las comunidades rurales. Su activismo ha sido fundamental para impulsar políticas inclusivas y sostenibles en beneficio de los sectores populares del Ecuador.
Posee una licenciatura en Gestión para el Desarrollo Local Sostenible por la Universidad Politécnica Salesiana, una maestría en Gestión Integrada de los Recursos Hídricos y el Riego por la Universidad Central del Ecuador y diplomados en Género y Desarrollo.
Ha sido docente en la Universidad Central del Ecuador e investigadora sobre suelos y semillas nativas con la Red Nacional de Guardianes de Semillas. Su experiencia incluye la consultoría en restauración de suelos, mitigación del cambio climático y acompañamiento a comunidades afectadas por conflictos socioambientales; además, ha trabajado como comunicadora kichwa en Radio Iluman y como traductora e intérprete.
Su compromiso político se manifiesta en su candidatura a la Vicepresidencia de Ecuador en 2025, como compañera de fórmula de Jorge Escala, por el movimiento Unidad Popular, lista 2. Bajo el lema «Es la hora del pueblo», su campaña propone fortalecer el trabajo, la salud y la educación, con un enfoque en inclusión, equidad y desarrollo sostenible.
Pacha Terán es una firme opositora al extractivismo y defensora de modelos agrícolas sostenibles y la producción local para asegurar la soberanía alimentaria. Se compromete a cerrar las brechas sociales entre zonas urbanas y rurales, promoviendo un país donde las comunidades indígenas y campesinas sean protagonistas del desarrollo, con acceso a recursos, educación y condiciones laborales dignas.
Su liderazgo representa un modelo de gobernanza justo, inclusivo y respetuoso con los derechos humanos y ambientales. Su visión inspira la esperanza de un Ecuador más equitativo, solidario y sostenible para todos los ecuatorianos.
